amo la línea de piedra de tus ojos, la manera esquiva
en que tu cabello parece escaso y se rebela
la inexorable marca de tu trasero que sólo veo yo
y que ven todos en su carencia de acecho y de salida
la forma deslizante de tu pecho triste, de tu ropa
febril y de cuello de tortuga, la forma en que no
la forma en que sí y se anuncia el sigilo de la fiesta
la tracción de tu cuerpo en la distancia y el sigilo
de tus ojos que me miran sin mirarme y me ignoran
y me encienden de mate e impaciencia y esa mancha
decorando los dientes y la inteligencia de tu voz
el conmovedor dolor que parece argentino
latino en su inarticulado embrujo, en su coraza
de lance entre caballeros.
amo verte y dejar de verte, y saberte inasible
y paulina y favoreciendo a otros en tu lecho
perderte de antemano, amo, y degenerar en el extraño
que no extrañas, en el hombre que no hombras
(hombruno como no acierto a ser, como no me hombro)
en la sombra que no sombrea en tu memoria.
amo que no soy nadie para vos, amo que me matas.
y no amo nada más que eso, como si ignorara de ti
las otras latitudes que me alejan.
Etiquetas: poemas
>>
Leer Completo