Sin Ley
¿quién es este dios que me oprime?
la entelequia trágica de mí mismo
y mi cabello albortado ante el frío
que insomne me recorre desde hoy.
mi arrebato es antiguo al ser tan nuevo
mi sangre se oculta en lo que dice
y esta muerte se me da como regalo
al no ser litigio ni ofrenda ni remiendo.
¡alguien que tome mi cuello y lo marchite!
¡alguien que denuncie este vacío!
¡alguien que se agite, semáforo, pistola,
pasión, cama, torre de babel o perro en celo!
¡alguien que silencie este infierno,
por dios, por piedad o por encargo!
¡alguien que me detenga en este impulso,
alguien que me alguien o me aniquile!
Nada de mí es hoy silencio o paso firme:
se ahoga en mí todo el encanto
como si canto y terremoto fueran
los mismo lugares en los que lugar he sido.
Abro la boca, derribo todo.
Cuando pasas, guardo silencio.
Etiquetas: poemas