Estaba yo caminando, más o menos coherente, dentro de la terminal de autobuses del norte, en Cd. de México. Esperaba a alguien que finalmente nunca llegó para hacer un viaje que finalmente nunca se hizo -ese tipo de cosas me pasan cada vez con más frecuencia. Y en una oscura tienda de la terminal encontré este encendedor.
Para aquellos que no estén familiarizados con el sujeto que adorna el encendedor, se trata de Emiliano Zapata Salazar, el más conocido de los héroes de la revolución mexicana de 1910, y cuya influencia se extiende hasta nuestros días y de manera global gracias al movimiento zapatista, que retoma sus ideales de tierra y libertad, democracia y justicia, encabezado actualmente por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.