mi nariz me pregunta por qué amo todas las inmundicias. por qué me impaciento ante cualquier transferencia. por qué saludo de mano a las peores cosas.
y digo que sólo por hacerlo. cada cosa se aprecia en su centro. cada asiento se aprecia con el culo. la salida se aprecia una vez que te haz ido.
nada me besa. nada me acaricia. nada es mi cobija y nada miro en esta noche. mi alma se apacigua de silencio y de pereza. no queda de mí sino el aliento quebrantado. un estertor. agua que corre desde mis muslos hasta mis rodillas y se pierde en lo que invoca. el baño sucio. costras de nada en las paredes. obstinación de llegar.
me miro brincando en una foto en mi cabecera. el cabello se agita improbable por el impulso. mis piernas son débiles y mi raza nunca conquistó más territorio que el que le dejaron para enterrar a sus muertos. mi herencia es un centímetro. mi herencia es cualquier chico que se aterra con la noche. que se embriaga en el baño de la escuela. que se sabe débil. cualquiera de ellos que decida quitarse de en medio; esa es mi herencia.
fibras se instalan en la memoria. mis días son de mirada turbia y ceniceros atestados. humo en las miradas. ninguna es mutua. sólo miro la sombra del siglo que atestiguo. estoy inmóvil en la historia, esperando la mano de alguien que me acecha. soy un accidente febril y discursivo. un auto que se quema en una esquina. carezco de destino manifiesto.
escuchar un grito es imposible. fabricar la muerte es imposible. mover las manos; imposible. no es mi frío lo que provoca esta blancura. no es mi culpa. no es mi mérito, ni mi idea, ni mi nada. conozco mi piel pero soy incapaz de describirla. le debo calores y tempestades. le debo las gracias y el bostezo. le debo varios viajes y le debo su mortaja.
mi mente evoca un tajo. un verdugo deshilachado. nada en mis medidas es inmenso, a no ser por el hueco que dejo cada vez que llego.
a mi ventana se le niega la posibilidad de ser ventana. a mi puerta, la derrota de verse abierta. náusea. náusea de niños que le deben algo a alguien. no le debo nada a nadie. no le debo nada a alguien. no me debo nada, y no estoy en paz con la vida. con la de nadie. me debes todo, puta vida. que te jodan.
algún dios debió morir por mis pecados. nunca lo hicieron. nunca me entregaron cuenta alguna de mi vida eterna. nunca me dijeron. nunca me informaron. nunca me midieron.
nada se agita. un paisaje de muerte, celebrando en círculos la teoría de que no estoy en realidad.
nada se agita. nada se muere.
Etiquetas: aliteraciones
>>
Leer Completo